domingo, 10 de noviembre de 2013

Modelo analítico-constructivo



Dentro de este bloque cabe destacar Berlín, sinfonía de una gran ciudad, de Ruttman (1927) como la película principal.

Este modelo fue el más tardío de los tres, y no tiene nada que ver con los anteriores. Tomando como referencia la película de Ruttman, podemos ver que este modelo analiza el mundo a través de instantáneas construyendo así una nueva realidad. El tema tratado es el de la ciudad moderna y los ritmos urbanos.





Tiene como principal objetivo mostrar la realidad, no quiere narrarnos bien una historia ni explicarnos aventuras como el modelo narrativo-transparente. Se basan en la experimentación formal y existe una condensación espacio-temporal.


Capta la realidad mediante el montaje de imágenes de una manera determinada para así afectar al espectador, este montaje es rápido y el contenido halla su forma en el propio contenido. Se quiere expresar los cambios en la sociedad moderna y la vida caótica de las ciudades mediante un protagonista colectivo.


Tiene mucha relación con lo que se estaba haciendo en la Unión Sovética y en Francia con el cine experimental vanguardista.


Modelo narrativo-transparente



Dentro de este bloque, las películas más características son El último, en 1924 dirigida por Murnau y Metrópolis (1926) junto con El doctor Mabuse (1922) ambas dirigidas por Fritz Lang.


Analizaremos este modelo partiendo de la película Metrópolis, dirigida por Fritz Lang.

Observamos una gran diferencia respecto a las películas nombradas que formaban parte del modelo hermético metafórico, Metrópolis tiene una clara voluntad narrativa,lo que la situa dentro del modelo representativo institucional. Ésta se ayuda de deadlines y del suspense para enganchar al espectador, todo ello sigue una continuidad, y a diferencia con El Doctor Caligari, aquí se produce un cambio de plano porque el anterior necesita de otro para seguir contanto la historia.


El nombre 'transparente' hace referencia a la continuidad hablada anteriormente, ejecutada con transparencia, perfectamente suturada siendo un montaje en el cual el corte no se aprecia para así hacer creíble la ficción ya que era su principal objetivo, el narrar bien una historia.


También hay que decir que los modelos no son independientes unos de otros, no tienen límites muy marcados por ello es probable que en alguna película correspondiente a un modelo determinado encontremos características de otro. Por ejemplo, en Metrópolis, también hay un importante uso de los decorados, un juego extraordinario de luces y sombras y de vez en cuando se observa que la actuación se acerca más a una pantomima siendo poco realista e incluso coreografiada, como cuando el protagonista sufre una alucinación y los obreros parece que estén ejecutando un baile.




Modelo hermético-metafórico



Dentro de este bloque, las películas más características son: El gabinete del Doctor Caligari, 1919, dirigida por Robert Weine, Nosferatu, de 1922 y Fausto de 1926, dirigidas por Murnau.


Analizaremos este modelo partiendo de la película dirigida por Robert Weine.

Este modelo se caracteriza por el uso de metáforas, todo lo que aparece en la película tiene un significado, por ello es necesario establecer un orden dentro de la escena. A  menudo se utilizan planos generales porque aportan la lentitud necesaria para poder observar el ambiente, el mal estado que derrochan cada una de sus escenas, estado por el cual pasaba la sociedad alemana durante la República de Weimar.




En esta película se utiliza un uso más primitivo del cine, con telones artificiales pintados por artistas expresionistas de la época, con una menor importancia en la continuidad, ya que el cambio de plano se produce con el cambio de lugar no como recurso para explicar algo mediante el lenguaje cinematográfico.

Se denomina hermético porque son planos cerrados en los cuales el ojo es guiado para hacer un determinado recorrido visual. Para ello se ayuda de los decorados y la iluminación, la cual es antinaturalista e injustificada para meternos de lleno en el plano y centrar nuestra atención. Por lo tanto existe un trabajo absoluto de la intención de la imagen.

Se podría decir que la principal diferencia entre el expresionismo y el modelo representativo institucional más conocido como cine clásico, es que en éste un plano conduce a otro, hay continuidad y no son independientes mientras que en el primero los planos son autárquicos, no conducen a otros sino que se establece una especie de espiral en el mismo plano que guia al ojo y te obliga a adentrarte mediante recursos ya explicados como la iluminación o los decorados.